Episodio II
Crónica de un dejá vu
El día quedó atrás, tengo sueño pero éste me esquiva. ¿cuándo fue la última vez que descansé en paz? ¿Fue esa noche lluviosa? ¿Ese infinito centímetro de los labios de la chica de mis sueños? Es más ¿no fue esa ovación que te fue robada?
Para cualquier transeúnte hoy no es especial; de hecho tampoco lo sería para mí de no ser por el peculiar recuerdo qeu me invade. "Hoy todo va a salir bien. El plan es sencillo, perfecto." Eso fue hace dos años, eso fue hace unas horas. Caigo rendido, esperando, "they always shoot you in the back of the neck" (Orwell,1984). No pasó pero sí la mañana y el cenit del siguiente día. De pronto estaba, otra vez, al límite de mis fuerzas frente al mismo exámen. Hoy no lloraba más consciente de que sería la última vez que me enfrentaba a él. "Gané la guerra pero perdí la batalla y en ella a mí mismo" (SD,2005).
III
Pensamientos
"La luz más brillante se apagó por iluminar la más grande oscuridad. Sólo por un instante, en el límite, fue pleno y feliz; después, cayó"...
"El poder y la perfercción están sobreestimados, también se vale escoger la felicidad"(General Iroh, Avatar the las Air Bender 2nd season).
"El guerrero entiende que la vida y la muerte son una misma cosa, por eso no se aferra a la primera sin por ello desear la segunda. Siendo así la oscuridad y grandeza del mismo no se mide por la cantidad de cabezas colectadas sino por su capacidad de mantener en alto su corazón frente a las crisis"(SD, 2008)
Thursday, April 17, 2008
Tuesday, April 15, 2008
Hellsing (Anime)
Hey!!! creo que esta es la primera vez que voy a poner un post sobre una serie de anime. La verdad me gusta mucho pero nunca me he animado a postear nada.
La primera vez que vi a Hellsing fue gracias a Hueva que me abrió los ojos a esta hermosa historia. Por eso busqué en mi buscador

y encontré la verdad sobre hellsing:

Es más, es la historia de una pobre e indefensa niña:

< PD: A los que no tengan idea de que diablos y el título no les de una idea de que trata, Hellsing es una corporación creada en el s. XIX para combatir los monstros que amenazan con aniquilar Inglaterra. >
< PD PD: De hecho si te gustan las masacres sin sentido, tienes un humor bastante negro y te gustan los vampiros, esto es para ti..>
La primera vez que vi a Hellsing fue gracias a Hueva que me abrió los ojos a esta hermosa historia. Por eso busqué en mi buscador

y encontré la verdad sobre hellsing:

Es más, es la historia de una pobre e indefensa niña:

< PD: A los que no tengan idea de que diablos y el título no les de una idea de que trata, Hellsing es una corporación creada en el s. XIX para combatir los monstros que amenazan con aniquilar Inglaterra. >
< PD PD: De hecho si te gustan las masacres sin sentido, tienes un humor bastante negro y te gustan los vampiros, esto es para ti..>
Monday, April 14, 2008
Abajo
Abajo
-SD-
Todo fue tan rápido que ya no recuerdo cómo fue ni por qué llegué ahí. Sé que me encontraba tendido en el piso de la acera, rendido. La lluvia caía sobre mi piel como si quisiera apaciguar mi espíritu. Permanecí un largo rato sin saber que había pasado; no deseaba la muerte pero no podía sentir apego por la vida.
Me encuentro en la cima de una gran construcción, es de noche, la brisa y la lluvia caen por mis vestidos en rápida carrera al suelo. Desde abajo luzco como un ángel o una gárgola; desde arriba soy una sombra que asecha en la oscuridad. "Quiero vivir", me repito parafraseando mis pensamientos de aquella noche.
La lluvia termina su danza para dar pie a los luceros nocturnos realizar su ejecución. Las sombras de la duda me hacen perder el equilibrio y caigo. Un par de pensamientos a lo que podría ser. Una lágrima por la luz que dejé de ser mientras hago una caravana por éste gran final.
No muero, no caigo, permanezco inconsciente en un limbo que no es vida ni muerte. Los días pasan, el mundo gira, yo permanezco. Forcejeo pero todo movimiento es vano. Cierro los ojos e imagino que soy una luz. Una pequeña, cómo un lucero, una braza. Abro mis ojos para entender que mi batalla no fue vana pero tampoco definitiva.
Abajo o arriba, ya no importa, cualquiera de esos dos sitios que esta inmovilidad de estar en el medio. Sigo caído, a un costado de la calle, la lluvia pega sobre mi piel mientras veo como una sombra se acerca hacia mí. Dos lágrimas escapan con una plegaria de salvación. De esto ya pasó largo tiempo pero no evito pensar si alguna vez me levanté o si sólo soñé que lo hice.
-SD-
Todo fue tan rápido que ya no recuerdo cómo fue ni por qué llegué ahí. Sé que me encontraba tendido en el piso de la acera, rendido. La lluvia caía sobre mi piel como si quisiera apaciguar mi espíritu. Permanecí un largo rato sin saber que había pasado; no deseaba la muerte pero no podía sentir apego por la vida.
Me encuentro en la cima de una gran construcción, es de noche, la brisa y la lluvia caen por mis vestidos en rápida carrera al suelo. Desde abajo luzco como un ángel o una gárgola; desde arriba soy una sombra que asecha en la oscuridad. "Quiero vivir", me repito parafraseando mis pensamientos de aquella noche.
La lluvia termina su danza para dar pie a los luceros nocturnos realizar su ejecución. Las sombras de la duda me hacen perder el equilibrio y caigo. Un par de pensamientos a lo que podría ser. Una lágrima por la luz que dejé de ser mientras hago una caravana por éste gran final.
No muero, no caigo, permanezco inconsciente en un limbo que no es vida ni muerte. Los días pasan, el mundo gira, yo permanezco. Forcejeo pero todo movimiento es vano. Cierro los ojos e imagino que soy una luz. Una pequeña, cómo un lucero, una braza. Abro mis ojos para entender que mi batalla no fue vana pero tampoco definitiva.
Abajo o arriba, ya no importa, cualquiera de esos dos sitios que esta inmovilidad de estar en el medio. Sigo caído, a un costado de la calle, la lluvia pega sobre mi piel mientras veo como una sombra se acerca hacia mí. Dos lágrimas escapan con una plegaria de salvación. De esto ya pasó largo tiempo pero no evito pensar si alguna vez me levanté o si sólo soñé que lo hice.
Sunday, April 13, 2008
Actualización de volada
hey!!!!! Creia usted que este blogg estaba abandonado.... La respuesta es NO!!!! simplemente el flojo de su dueño no había escrito nada. Lo que sí es cierto es que me encontraba perdido entre las nubes [ver post anterior]. Pero aquí estamos de vuelta en la triste realidad [semana de exámenes]. No adelanto nada, sólo que viene otro período de ajustes [Abandono]. Prometo seriamente que cuando algo cagado pase en mi vida rápidamente lo bloggearé...[Background laughs]
PD:: Ya volví a subir el link de bloggs amigos y puse de nuevo el contador... por si preguntaban
PD:: Ya volví a subir el link de bloggs amigos y puse de nuevo el contador... por si preguntaban
Friday, February 22, 2008
Crónica de un autobús
Episodio I
Crónica de un autobús
--Rick SD--
Hay días en los que simple deseas dejar de existir, perder tu conciencia, perderte. Nada como un café con un viejo amigo para olvidarte de tí mismo; alguien comparte la nostalgia del momento, el desosiego de la vida diaria. Es de noche, el sol ha dejado su estela dorada de muerte mientras las almas comienzan su deambulaje nocturno. Tomo la negra y gastada mochila con la promesa de superar los obstáculos escolares. Camino lentamente a la parada, arrastrado con la brisa de la noche. Al principio creo que se trata de un sueño pero no lo es, una radiante sonrisa me llama haciendo eco en mi corazón.
No sé como exactamente sucedió pero de un momento a otro me encontraba en la 88 sentado con la que en ese instante consideré la criatura más maravillosa de la tierra. Sonreí, sé que lo hice, no con mi finjida sonrisa esbozada por los años de estudio y frustraciones. Por vez primera era un auténtico gesto nacido del alma, un anhelo nuevo, un suspiro hecho luz. Frente a mí una extraño, yo un desconocido, una conversación que podría durar toda la vida, un cacho de eternidad que promete el cielo. Hablamos, los minutos se vuelven segundos, los segundos instantes y ésto en pedazos de mi alma.
Llegamos a nuestro destino, donde los caminos se bifurcan, el gris edificio que nos lleva a casa; sin saber, quizá, que estábamos partiendo de ella.
Crónica de un autobús
--Rick SD--
Hay días en los que simple deseas dejar de existir, perder tu conciencia, perderte. Nada como un café con un viejo amigo para olvidarte de tí mismo; alguien comparte la nostalgia del momento, el desosiego de la vida diaria. Es de noche, el sol ha dejado su estela dorada de muerte mientras las almas comienzan su deambulaje nocturno. Tomo la negra y gastada mochila con la promesa de superar los obstáculos escolares. Camino lentamente a la parada, arrastrado con la brisa de la noche. Al principio creo que se trata de un sueño pero no lo es, una radiante sonrisa me llama haciendo eco en mi corazón.
No sé como exactamente sucedió pero de un momento a otro me encontraba en la 88 sentado con la que en ese instante consideré la criatura más maravillosa de la tierra. Sonreí, sé que lo hice, no con mi finjida sonrisa esbozada por los años de estudio y frustraciones. Por vez primera era un auténtico gesto nacido del alma, un anhelo nuevo, un suspiro hecho luz. Frente a mí una extraño, yo un desconocido, una conversación que podría durar toda la vida, un cacho de eternidad que promete el cielo. Hablamos, los minutos se vuelven segundos, los segundos instantes y ésto en pedazos de mi alma.
Llegamos a nuestro destino, donde los caminos se bifurcan, el gris edificio que nos lleva a casa; sin saber, quizá, que estábamos partiendo de ella.
Macro actualización
Actualicé mi blogg... después de echar a perder mi blogg, mi información y todas mis chucherías entro en una nueva etapa... Si preguntan, me agrada este diseño y lo voy a dejar un largo rato
Proximas actualizaciones:
sección de fotos
mi otro blogg
lo que se me ocurra
Proximas actualizaciones:
sección de fotos
mi otro blogg
lo que se me ocurra
Sunday, February 10, 2008
Noticias: La Ópera del pordiosero
La ópera del Pordiosero
de Vaclav Havel
28 y 29 de febrero.2008
20:30 hrs
Teatro IMSS
Querétaro, Qro.
Boletos en las oficinas de Formación Cultural y en taquilla el día del evento
Thursday, February 07, 2008
Poema 0
¿A dónde caen tus versos, esos suspiros nunca dichos?
Palabras de amor y alimento del alma que tanto faltan,
Esos pequeños sollozos brillantes del cielo cerúleo.
¿Dónde navegan los verdes sueños que amarran tu vida?
Delicados capullos arropados por gotas de esperanza,
anhelos engarzados en un frágil tiempo aún no vivido.
¿Cómo bebo esa miel vaciada por tu límpida sonrisa?
Reflejo sublime de la poesía tejida por tus dedos,
destellos preciosos de una nata canción del alma...
-Rick SD-
Palabras de amor y alimento del alma que tanto faltan,
Esos pequeños sollozos brillantes del cielo cerúleo.
¿Dónde navegan los verdes sueños que amarran tu vida?
Delicados capullos arropados por gotas de esperanza,
anhelos engarzados en un frágil tiempo aún no vivido.
¿Cómo bebo esa miel vaciada por tu límpida sonrisa?
Reflejo sublime de la poesía tejida por tus dedos,
destellos preciosos de una nata canción del alma...
-Rick SD-
Monday, February 04, 2008
Novedades novedosas
Hola!!!!!!!!!! hace como 3 siglos que no posteo naaaada, la razón: H.U.E.V.A. Y si me preguntan han pasado demasiado i-Adventures como para describirlas todas en un solo post y no pienso ponerlas.... Pero he aquí que responderé la pregunta milenaria... ¿Dónde estuve en las vacaciones? Perdido en las nubes de la fuerza o del aguarrás.
Thursday, January 10, 2008
Santa Claus es Ruso

Expediente no: #674601
Fecha:26/12/1992
Nombre Real: Desconocido
Alias : S. Nicolai Klaüs.
Lugar de Operación: Todo el mundo.
Última locación conocida: Siberia.
Crímentes conocidos: Chantaje, extorsión, fraude.
Historia:
A lo largo de muchas generaciones se ha hablado de un sujeto vestido de rojo que reparte de forma gratuita juguetes a los niños. Tras la caída del socialismo un grupo de agentes especiales miembros del F.B.I. (Female Body Inspector) fue a investigar las influencias dejadas por la URSS. Tras irrumpir en la prisión no. 45 (mejor conocida como Sam's pig)el agente Rogers encontró un contrato firmado por un tal Nicolai Klaüs. A partir del hallazgo se hicieron una serie de investigaciones que condujeron a un pequeño pueblo muy al norte de esta región,город края (ciudad límite), donde se resolvió el rompecabezas.
La agente Crimson, oficial al mando de la operación, comenzó a buscar el escondite del criminal. Los nativos explicaron que por órdenes del Kremlin la ciudad fue entregada a un hombre caucásico de 1.92 m altura, ojos negros, nariz redonda y que respondía al nombre de Klaüs. Este "rojo titán", como lo describió una testigo, mantenía a la ciudad aislada del mundo y le obligaba a sus ciudadanos a trabajar en su fábrica. La ciudad, durante muchos años, fue una zona altamente militarizada ya que constantemente eran mandado reos para el trabajo duro.
Con las descripciones de los pocos habitantes que no habían abandonado la ciudad, se logró dar con la fábrica. Se encontraba en deplorable incendio que aparentemente fue provocada para borrar la evidencia. Se logró rescatar fue una imagen del presunto criminal junto con documentos que lo vinculaban a casos de chantaje con padres de familia, lavado de dólares americanos, trata de esclavos, tráfico de artículos diversos en el mercado negro, entre otras cosas.
29/12/07
Se cree que el criminal ha mudado su base de operaciones al Tíbet con el amparo del gobierno chino por lo que el caso se mantinene congelado por tiempo indeterminado.
Sunday, December 02, 2007
I-christ++
Hoy es el dia de 2x1, es decir 2 posts el mismo día.... (realmente estaba muy ocioso y queria hacer algo estúpido)
Esta navidad quería un mp3.... un Ipod pero entonces vi esto:
y me desanimé mucho pero entonces me enteré que Microsoft iba a sacar su propia versión:
Ya lo iba a poner en mi lista de reyes pero vi la última novedad:
Pero como estaba muy cara acabé mejor pidiendo algo más barato:
...
PD: A todos los amantes d mac, una disculpa -->
PD:PD: No se olviden checar el otro post que esta simpático
Esta navidad quería un mp3.... un Ipod pero entonces vi esto:
y me desanimé mucho pero entonces me enteré que Microsoft iba a sacar su propia versión:
Ya lo iba a poner en mi lista de reyes pero vi la última novedad:
Pero como estaba muy cara acabé mejor pidiendo algo más barato:
...
PD: A todos los amantes d mac, una disculpa -->
PD:PD: No se olviden checar el otro post que esta simpático
Corredor
Corredor
SD
Un buen día estaba corriendo en la pista de atletismo de la escuela cuando comencé a sentirme pesado. Por primera vez en mucho tiempo me di cuenta de lo que estaba haciendo; me dí cuenta lo díficil que era porque correr es aburrido*. Ves la pista, 400 metros ante tí, 1.1 segundos te aguardan, nada por que correr, nadie por quién correr, el viento en contra, los músculos tensos y cansados...
Finalmente te truenas, arrumbas tus tenis, sigues con tu vida. Un día como cualquier otro desempolvas tu calzado y corres. Ya no sueñas el cansancio ni el fracaso; ya te has olvidado de la gloria; lo único que queda es la libertad de correr.

* Esto me dijo un gran corredor: "¿Sabes por qué las personas no corren? porque correr es aburrido, durante más de una hora convives contigo mismo y la mayoría de las personas no pueden superar su soledad"
SD
Un buen día estaba corriendo en la pista de atletismo de la escuela cuando comencé a sentirme pesado. Por primera vez en mucho tiempo me di cuenta de lo que estaba haciendo; me dí cuenta lo díficil que era porque correr es aburrido*. Ves la pista, 400 metros ante tí, 1.1 segundos te aguardan, nada por que correr, nadie por quién correr, el viento en contra, los músculos tensos y cansados...
Finalmente te truenas, arrumbas tus tenis, sigues con tu vida. Un día como cualquier otro desempolvas tu calzado y corres. Ya no sueñas el cansancio ni el fracaso; ya te has olvidado de la gloria; lo único que queda es la libertad de correr.

* Esto me dijo un gran corredor: "¿Sabes por qué las personas no corren? porque correr es aburrido, durante más de una hora convives contigo mismo y la mayoría de las personas no pueden superar su soledad"
Tuesday, November 20, 2007
Enamorado
Enanmorado
-SD-
La máquina arroja su último vapor, los engranes dan su última revolución; al caer la noche un maquinista baja por última vez la palanca de aquel revoltijo de acero. La fábrica queda en un silencio sepulcral, los obreros caminan silenciosamente en una hilera hacia la salida. Unos más, otros menos, los ojos parecen cuencas vacías como si estuvieran idos. El cansancio pesa sobre la frente de todos, el precio por el pan nuestro de cada día.
La última ánima ha salido, un click metálico hace eco por todo el espacio vacío y las luces se apagan, en el exterior otras se encienden dejando solos a los guardianes de ultratumba. Un hombre de edad avanzada pero robusto, razgos marcados por las heridas de la vida, ojos turbios, mirada de halcón, en una mano un fusil de añejos recuerdos y tres perros que furiosos le llaman amo.
La amarilla luna hace sus veces de lumbrera en el lúgubre cúmulo de aceros, destrozador de almas y forjador de fortunas. La luna, la contadora de historias, la guardiana de secretos y amoríos, la luna de quien me he enamorado. Es a ella a quien observan mis ojos, es ella, cuando mis pensamientos se esfuman la que siempre he amado. Es de noche, ningún pensamiento se atreve a perturbar la armonía de mi soledad y de mis suspiros, es de noche, un frío letargo evita que piense en algo más.
Estoy sentado sobre mi ventana, con la mirada perdida en el cielo y preguntándome si algún día volverá mi hermosa, la nostalgia quema a llamaradas mi alma mientras contemplo lo que ha sido de mí. Fue un día como cualquier otro, al romper la aurora un agudo chillido abrió la reja y la fila entró a la fábrica. Figuras de diversas edades, como sombras, caminaban hacia sus estaciones de trabajo al ritmo de una música que nadie escuchaba.
Ese día fui escogido para comenzar a trabajar en otra parte de la fábrica; no sé como pero mi vida no volvió a ser la misma. Esa misma tarde desperté de mi sueño. Al principio fue grandioso descubrirme vivo pero ese siguiento fue ofuscado por la desperación de no estar dormido. La comida sabía insípida, el calor insoportable, el ruido de la maquinaria desesperante y el silencio una tortura. La vida había perdido su razón de ser.
Esa misma noche traté de seguir el ritmo de mis compañeros pero no pude, la música ya me era desconocida y en mi cabeza zumbaban mil llamentos por mis quejas. Esa noche escuché por primera vez el ladrido de los perros pero nadie lo notaba, en un descuido volteé la cabeza y ví que el viejo me observaba. Llegué preocupado a mi casa, no sabía que hacer, ni que pensar, sabía que al día siguiente iba a explotar. Pero ese día siguiente tardó muchos días, la marcha de la fábrica siguió inalterada por varios meses más.
Una mañana me levanté cinco miuntos antes de lo acostumbrado y comencé mi rutina pero me sobraban 5 minutos por lo que me puse a ordenar el desastre que tenía en la sala. Al principio vi lo que esperaba ver; reportes viejos del trabajo, gráficas de desempeño, y otras muchas hojas parecidas. En el fondo encontré algo inesperado, una libreta de pastas duras y cubierta de polvo, de esas que compras por unos cuantos centavos en el mercado y que usas para todo.
Ese día no esuché la chicharra, tampoco el molesto ruido de la maquinaria operando, no presté atención las conversaciones de mis colegas, ni mucho menos el ladrido de los perros, es más, no sentí la mirada del viejo vigilante de la fábrica. Mi mente sólo tenía espacio para el manuscrito arrumbado. Un pequeño ruido del chocar entre dos metales me situó en la realidad, la lluna estaba en su cenit y yo abría la puerta de mi casa.
Avancé unos pasos, con cierto temor y exitación tomé el cuaderno y vi como una hoja de papel resbalaba de su interior. La levanté del suelo y vi que era un pedazo arrancado a una fotocopia. La comencé a leer y una serie de recuerdos afloraron en mi cabeza, lo que tenía en frente era una nota al pie de mi contrato. Me senté y comencé a leer "Al momento de firmar esta hoja, entrego mi cuerpo y alma a la compañía, de la misma forma me comprometo a usar todo el conocimiento que adquiera cuando despierte para su beneficio anteponiendo mi corazón"
La nota que en ese momento hacía que mi vida tuviera un sentido me hizo sudar y con temor de lo que pudiera pasarme empecé a leer la libreta aquella. la primera hoja tenía mi nombre, debo admitir que me costó reconocerlo ya que tenía años que no lo había escuchado ni escrito. Las siguiente hojas estaban chamuscadas y en rojo una nota que decía: "no vale la pena recordar".
La siguiente hoja tenía una fecha y una tabla de resultados. Vi lo que tenía escrito y recordé que esa tabla la había visto con información totalmente distinta. Cerré el libro y busqué en la pila de papeles esa tabla que se me hacía familiar hasta que la encontré. Efectivamente eran distintas, la primera contenía información técnica sobre la producción de la fábrica, mientras que la segundas tenía detalles sobre el estado de las máquinas, éste con números rojos.
Esa noche no pude dormir, de acuerdo con los cálculos que había hecho la máquina que yo operaba ya había excedido su punto crítico. Efectivamente, al día siguiente ésta tronó. No supe que hacer, los indicadores de calor y de presión se encontraban en la zona roja, el vapor salía por todos lados, las válvulas de contención estaban abiertas totalmente, todos los enfriadores colocados en los contenedores. Traté de apagar la caldera pero un supervisor dijo: "el día no se ha terminado". Nadie pareció notarlo....
Al sonar la campana apagué lo que quedaba del equipo y cabizbajo por mi fracaso, caminé a la salida. Fui el último en salir e incoscientemete seguí la canción nocturna. Esa noche no ladraron los perros ni me sentí observado. Estaba ya por salir cuando una voz ronca me dijo: "La luna es hermosa ¿no crees?" Era el velador de quien yo escuchaba sus primeras palabras. Esa noche quise mirar al cielo pero se encontraba ausente.
Tomé el cuaderno y seguí leyendo, la siguiente hoja decía... "Vi mi luna, no la tomé, estoy enamorado de su reflejo en una charca". Con esas palabras recordé que una noche no ví la luna y quise olvidarla porque el olvido es más fácil que la espera. cada noche volteé al cielo, suspirando cada rayo que perforaba las nubes y anhelando el día en que regresara mi luna.
Ya no importa si los engranes vuelven a girar, o sí la canción tiene un sólo compás, en tanto pueda esperar la luna aquella puedo seguir adelante.
-SD-
La máquina arroja su último vapor, los engranes dan su última revolución; al caer la noche un maquinista baja por última vez la palanca de aquel revoltijo de acero. La fábrica queda en un silencio sepulcral, los obreros caminan silenciosamente en una hilera hacia la salida. Unos más, otros menos, los ojos parecen cuencas vacías como si estuvieran idos. El cansancio pesa sobre la frente de todos, el precio por el pan nuestro de cada día.
La última ánima ha salido, un click metálico hace eco por todo el espacio vacío y las luces se apagan, en el exterior otras se encienden dejando solos a los guardianes de ultratumba. Un hombre de edad avanzada pero robusto, razgos marcados por las heridas de la vida, ojos turbios, mirada de halcón, en una mano un fusil de añejos recuerdos y tres perros que furiosos le llaman amo.
La amarilla luna hace sus veces de lumbrera en el lúgubre cúmulo de aceros, destrozador de almas y forjador de fortunas. La luna, la contadora de historias, la guardiana de secretos y amoríos, la luna de quien me he enamorado. Es a ella a quien observan mis ojos, es ella, cuando mis pensamientos se esfuman la que siempre he amado. Es de noche, ningún pensamiento se atreve a perturbar la armonía de mi soledad y de mis suspiros, es de noche, un frío letargo evita que piense en algo más.
Estoy sentado sobre mi ventana, con la mirada perdida en el cielo y preguntándome si algún día volverá mi hermosa, la nostalgia quema a llamaradas mi alma mientras contemplo lo que ha sido de mí. Fue un día como cualquier otro, al romper la aurora un agudo chillido abrió la reja y la fila entró a la fábrica. Figuras de diversas edades, como sombras, caminaban hacia sus estaciones de trabajo al ritmo de una música que nadie escuchaba.
Ese día fui escogido para comenzar a trabajar en otra parte de la fábrica; no sé como pero mi vida no volvió a ser la misma. Esa misma tarde desperté de mi sueño. Al principio fue grandioso descubrirme vivo pero ese siguiento fue ofuscado por la desperación de no estar dormido. La comida sabía insípida, el calor insoportable, el ruido de la maquinaria desesperante y el silencio una tortura. La vida había perdido su razón de ser.
Esa misma noche traté de seguir el ritmo de mis compañeros pero no pude, la música ya me era desconocida y en mi cabeza zumbaban mil llamentos por mis quejas. Esa noche escuché por primera vez el ladrido de los perros pero nadie lo notaba, en un descuido volteé la cabeza y ví que el viejo me observaba. Llegué preocupado a mi casa, no sabía que hacer, ni que pensar, sabía que al día siguiente iba a explotar. Pero ese día siguiente tardó muchos días, la marcha de la fábrica siguió inalterada por varios meses más.
Una mañana me levanté cinco miuntos antes de lo acostumbrado y comencé mi rutina pero me sobraban 5 minutos por lo que me puse a ordenar el desastre que tenía en la sala. Al principio vi lo que esperaba ver; reportes viejos del trabajo, gráficas de desempeño, y otras muchas hojas parecidas. En el fondo encontré algo inesperado, una libreta de pastas duras y cubierta de polvo, de esas que compras por unos cuantos centavos en el mercado y que usas para todo.
Ese día no esuché la chicharra, tampoco el molesto ruido de la maquinaria operando, no presté atención las conversaciones de mis colegas, ni mucho menos el ladrido de los perros, es más, no sentí la mirada del viejo vigilante de la fábrica. Mi mente sólo tenía espacio para el manuscrito arrumbado. Un pequeño ruido del chocar entre dos metales me situó en la realidad, la lluna estaba en su cenit y yo abría la puerta de mi casa.
Avancé unos pasos, con cierto temor y exitación tomé el cuaderno y vi como una hoja de papel resbalaba de su interior. La levanté del suelo y vi que era un pedazo arrancado a una fotocopia. La comencé a leer y una serie de recuerdos afloraron en mi cabeza, lo que tenía en frente era una nota al pie de mi contrato. Me senté y comencé a leer "Al momento de firmar esta hoja, entrego mi cuerpo y alma a la compañía, de la misma forma me comprometo a usar todo el conocimiento que adquiera cuando despierte para su beneficio anteponiendo mi corazón"
La nota que en ese momento hacía que mi vida tuviera un sentido me hizo sudar y con temor de lo que pudiera pasarme empecé a leer la libreta aquella. la primera hoja tenía mi nombre, debo admitir que me costó reconocerlo ya que tenía años que no lo había escuchado ni escrito. Las siguiente hojas estaban chamuscadas y en rojo una nota que decía: "no vale la pena recordar".
La siguiente hoja tenía una fecha y una tabla de resultados. Vi lo que tenía escrito y recordé que esa tabla la había visto con información totalmente distinta. Cerré el libro y busqué en la pila de papeles esa tabla que se me hacía familiar hasta que la encontré. Efectivamente eran distintas, la primera contenía información técnica sobre la producción de la fábrica, mientras que la segundas tenía detalles sobre el estado de las máquinas, éste con números rojos.
Esa noche no pude dormir, de acuerdo con los cálculos que había hecho la máquina que yo operaba ya había excedido su punto crítico. Efectivamente, al día siguiente ésta tronó. No supe que hacer, los indicadores de calor y de presión se encontraban en la zona roja, el vapor salía por todos lados, las válvulas de contención estaban abiertas totalmente, todos los enfriadores colocados en los contenedores. Traté de apagar la caldera pero un supervisor dijo: "el día no se ha terminado". Nadie pareció notarlo....
Al sonar la campana apagué lo que quedaba del equipo y cabizbajo por mi fracaso, caminé a la salida. Fui el último en salir e incoscientemete seguí la canción nocturna. Esa noche no ladraron los perros ni me sentí observado. Estaba ya por salir cuando una voz ronca me dijo: "La luna es hermosa ¿no crees?" Era el velador de quien yo escuchaba sus primeras palabras. Esa noche quise mirar al cielo pero se encontraba ausente.
Tomé el cuaderno y seguí leyendo, la siguiente hoja decía... "Vi mi luna, no la tomé, estoy enamorado de su reflejo en una charca". Con esas palabras recordé que una noche no ví la luna y quise olvidarla porque el olvido es más fácil que la espera. cada noche volteé al cielo, suspirando cada rayo que perforaba las nubes y anhelando el día en que regresara mi luna.
Ya no importa si los engranes vuelven a girar, o sí la canción tiene un sólo compás, en tanto pueda esperar la luna aquella puedo seguir adelante.
Monday, November 12, 2007
Ese día
Ese día, esas flores
Ricardo Pozas Díaz
Quisiera que lloviera, así el agua barrería lentamente mis penas. No llovía, escampaba, el dolor seguía brotando de mi pecho pero no dolía. Mi mancillado orgullo estaba triste, roto, quedaba poco de él. Una voz reía aquí adentro, no de felicidad ni de gozo sino de vida. El fracaso goteaba de mi lánguido brazo que colgaba del marco de la ventana. No sonreía, tampoco lloraba, un estado de inmesurable suspensión, un tiempo congelado. Ese día había sido derrotado y nada podía cambiar ese hecho.
Ese día era distinto a cualquier otro porque era un día en el que nada podía salir mal. Me levante con mucho entusiasmo, no porque fuera a ser un buen día, tampoco porque había superado todos los retos del mundo, mucho menos porque me estuviera de maravilla. Ese día era especial porque podía salir adelante, respirar, vivir. No porque fuera más capaz que otros días. Ese día tenía confianza en mí, ese día relmente me quise má que ningún otro, ese día no dependía de ninguna circunstancia, ese dia iba a salir adelante a pesar del mundo.
Hice lo que tenía que hacer, tal vez no fue algo extraordinario pero recuerdo que tenía muy en mente lo que había que hacerse y cómo debía hacerse. Un plan bastante sencillo; estudiar progresivamente, dar función, festejar con mis compañeros el fin de la compañía y del semestre, terminar de estudiar, levantarme, atender a clase, presentar mi exámen final de matemáticas y prepararme para cualquier reto que pudiera presentarse. Es sencillo, incluso bobo, para alguien que está acostumbrado a cumplir con objetivos, metas y salir adelante no es grande. Lo que lo hacía grande es que la materia iba casi reprobada y que mis probabilidades de éxito eran bajas. Es más, lo grandioso de ese día es que llegué a creer que iba a poder hacerlo y si podía cumplir con aquello que más trabajo me costaba, también iba a poder con la vida porque me habría vencido a mí mismo.
Me recuerda increíble pensar todo lo que sentí por un triste exámen, pero más aún lo que pasó después. La noche desplegó sus alas y su manto estelar cubrió el cielo, tenía miedo de lo que pudiera pasar. Era nuestra última puesta en escena, el momento cumbre de un largo y hermoso trabajo, era el momento final. Las luces del teatro se apagaron y sólo escuché el sonido de la batería seguido por una fanfárrea. Nuestra entrada. Mi energía se centro en el momento, la obra estaba ensayada, conocía muchas de las facetas que se pudieran presentar y me sentía listo para ejecutar mi mínimo papel. La obra corrió, mi pulso se aceleró, cada movimiento, cada posición fue ejecutada con la mayor precisión posible y al final cuando la adrenalina que corre por tus venas ha intoxicado el más remoto lugar de tu cuerpo, la ovación del público.
El telón se encontraba por caer y un pequeño pensamiento cruzaba por la cabeza, un insignificante y ligero toque de vanidad para coronar ese momento último. Un gesto tan sencillo y tan significativo, ese día que todo salía bien, ese instante que iba a ser sólo mío, ese triunfo. Algunos dicen que la vanidad es el pecado original y fue un grave error haber sucumibido ante él. Ese pequeño pensamiento, mis flores, mi reconocimiento, ese instante en el que no eres uno más en el escenario, ese regalo que te daba tu madre, ese instante con tu corazón abierto...
El telón cayó y no hubo flores pero sólo eran unas malditas flores. El mundo se desvaneció y ese pensamiento lo fue todo, o todo fue ese pensamiento. La garganta no tenía palabras para expresar sus sentimientos, un dolor ahogado, tu corazón abierto había sido penetrado. No hubo lágrimas, ni voz ni sentimientos. Las risas se conviritieron instantáneamente en espinas, el momento de triunfo se tornó en amargura, oh vanidad. Di unos pasos hacia los vestidores rogando que alguien se acordaran de mí, que alguien sacara mis palabras y mis lágrimas. Nada pasó, las felicitaciones cayeron en todos menos en mí, era yo, un miembro más de la comparsa, un personaje de fondo que no tenía derecho a brillar. Un ser ordinario que deseó tener su momento. Estúpido niño encaprichado por un objeto sin valor. Sólo eran unas flores.
No estaba mi madre, tampoco mi enamorada, sólo estaba yo, abandonado en mi tristeza. Una holla de presión ansiosa por explotar con el coraje suficiente de no hacerlo bajo el escenario. No esperé un momento más, justo en el momento en que se dio la última palabra escapé rápidamente de lo que se había en mi cabeza vuelto un infierno. En la entrada me estaban espernado dos personas que sabían lo que estaba pasando. Una con voz grave tratando de pedir perdón sin emoción y de forma fría y nada empática. La segunda sabía de la tormenta que se había formado pero no era quién para corregir lo sucedido.
Jamás un café supo tan amargo, jamás había comido un menudo con lágrimas, jamás creí que algo así pasaría. Mi cabeza repetía las mismas palabras como una letanía que se entrelazaban con el dolor inherente, sólo son flores. Las palabras de mi hermano sonaban vacías. su intención era la más pura del mundo pero no era él quién me había lastimado, ni esta herida su responsabilidad. El día se había acabado, no hubo flores, no hubo fiesta, no hubo estudio. La mano me temblaba, mi vista se nublababa mientras sonaban las mismas tres palabras en mi cabeza, sólo son flores. Me heché a dorimir con una lágrima en mis mejillas.
Me gustaría haber acabado la historia en ese momento y haber despertado con el único pensamiento de que tenía un exámen, que no había sido derrotado, que no me sentía abandanado. Pero desperté de la misma forma en que dormí, no descansé, mis pensamientos seguían turbios y así a la postre me resigné a mi exámen como un reo camina por el patíbulo. Que si fallé o no el exámen fue lo de menos, que si luego me trataron de compensar en la retroalimentación de la obra tampoco importó, que luego con una sonrisa fingida me dieron "esas flores" tampoco. Ese día había salido mal, la rueda se había parado.
Si hoy escribo sobre este episodio de mi vida no es porque lo haya superado enteramente, sino porque tengo el estómago para plasmarlo por escrito, porque tengo la vaga idea de que la rueda puede volver a girar y encontrar aquello que no alcancé esa noche del 30 de marzo del 2006. Hay días en los que pregunto por mis flores, no porque tengan un valor material, sino porque ese día podré abrir mi corazón como lo hice esa noche.
Ricardo Pozas Díaz
Quisiera que lloviera, así el agua barrería lentamente mis penas. No llovía, escampaba, el dolor seguía brotando de mi pecho pero no dolía. Mi mancillado orgullo estaba triste, roto, quedaba poco de él. Una voz reía aquí adentro, no de felicidad ni de gozo sino de vida. El fracaso goteaba de mi lánguido brazo que colgaba del marco de la ventana. No sonreía, tampoco lloraba, un estado de inmesurable suspensión, un tiempo congelado. Ese día había sido derrotado y nada podía cambiar ese hecho.
Ese día era distinto a cualquier otro porque era un día en el que nada podía salir mal. Me levante con mucho entusiasmo, no porque fuera a ser un buen día, tampoco porque había superado todos los retos del mundo, mucho menos porque me estuviera de maravilla. Ese día era especial porque podía salir adelante, respirar, vivir. No porque fuera más capaz que otros días. Ese día tenía confianza en mí, ese día relmente me quise má que ningún otro, ese día no dependía de ninguna circunstancia, ese dia iba a salir adelante a pesar del mundo.
Hice lo que tenía que hacer, tal vez no fue algo extraordinario pero recuerdo que tenía muy en mente lo que había que hacerse y cómo debía hacerse. Un plan bastante sencillo; estudiar progresivamente, dar función, festejar con mis compañeros el fin de la compañía y del semestre, terminar de estudiar, levantarme, atender a clase, presentar mi exámen final de matemáticas y prepararme para cualquier reto que pudiera presentarse. Es sencillo, incluso bobo, para alguien que está acostumbrado a cumplir con objetivos, metas y salir adelante no es grande. Lo que lo hacía grande es que la materia iba casi reprobada y que mis probabilidades de éxito eran bajas. Es más, lo grandioso de ese día es que llegué a creer que iba a poder hacerlo y si podía cumplir con aquello que más trabajo me costaba, también iba a poder con la vida porque me habría vencido a mí mismo.
Me recuerda increíble pensar todo lo que sentí por un triste exámen, pero más aún lo que pasó después. La noche desplegó sus alas y su manto estelar cubrió el cielo, tenía miedo de lo que pudiera pasar. Era nuestra última puesta en escena, el momento cumbre de un largo y hermoso trabajo, era el momento final. Las luces del teatro se apagaron y sólo escuché el sonido de la batería seguido por una fanfárrea. Nuestra entrada. Mi energía se centro en el momento, la obra estaba ensayada, conocía muchas de las facetas que se pudieran presentar y me sentía listo para ejecutar mi mínimo papel. La obra corrió, mi pulso se aceleró, cada movimiento, cada posición fue ejecutada con la mayor precisión posible y al final cuando la adrenalina que corre por tus venas ha intoxicado el más remoto lugar de tu cuerpo, la ovación del público.
El telón se encontraba por caer y un pequeño pensamiento cruzaba por la cabeza, un insignificante y ligero toque de vanidad para coronar ese momento último. Un gesto tan sencillo y tan significativo, ese día que todo salía bien, ese instante que iba a ser sólo mío, ese triunfo. Algunos dicen que la vanidad es el pecado original y fue un grave error haber sucumibido ante él. Ese pequeño pensamiento, mis flores, mi reconocimiento, ese instante en el que no eres uno más en el escenario, ese regalo que te daba tu madre, ese instante con tu corazón abierto...
El telón cayó y no hubo flores pero sólo eran unas malditas flores. El mundo se desvaneció y ese pensamiento lo fue todo, o todo fue ese pensamiento. La garganta no tenía palabras para expresar sus sentimientos, un dolor ahogado, tu corazón abierto había sido penetrado. No hubo lágrimas, ni voz ni sentimientos. Las risas se conviritieron instantáneamente en espinas, el momento de triunfo se tornó en amargura, oh vanidad. Di unos pasos hacia los vestidores rogando que alguien se acordaran de mí, que alguien sacara mis palabras y mis lágrimas. Nada pasó, las felicitaciones cayeron en todos menos en mí, era yo, un miembro más de la comparsa, un personaje de fondo que no tenía derecho a brillar. Un ser ordinario que deseó tener su momento. Estúpido niño encaprichado por un objeto sin valor. Sólo eran unas flores.
No estaba mi madre, tampoco mi enamorada, sólo estaba yo, abandonado en mi tristeza. Una holla de presión ansiosa por explotar con el coraje suficiente de no hacerlo bajo el escenario. No esperé un momento más, justo en el momento en que se dio la última palabra escapé rápidamente de lo que se había en mi cabeza vuelto un infierno. En la entrada me estaban espernado dos personas que sabían lo que estaba pasando. Una con voz grave tratando de pedir perdón sin emoción y de forma fría y nada empática. La segunda sabía de la tormenta que se había formado pero no era quién para corregir lo sucedido.
Jamás un café supo tan amargo, jamás había comido un menudo con lágrimas, jamás creí que algo así pasaría. Mi cabeza repetía las mismas palabras como una letanía que se entrelazaban con el dolor inherente, sólo son flores. Las palabras de mi hermano sonaban vacías. su intención era la más pura del mundo pero no era él quién me había lastimado, ni esta herida su responsabilidad. El día se había acabado, no hubo flores, no hubo fiesta, no hubo estudio. La mano me temblaba, mi vista se nublababa mientras sonaban las mismas tres palabras en mi cabeza, sólo son flores. Me heché a dorimir con una lágrima en mis mejillas.
Me gustaría haber acabado la historia en ese momento y haber despertado con el único pensamiento de que tenía un exámen, que no había sido derrotado, que no me sentía abandanado. Pero desperté de la misma forma en que dormí, no descansé, mis pensamientos seguían turbios y así a la postre me resigné a mi exámen como un reo camina por el patíbulo. Que si fallé o no el exámen fue lo de menos, que si luego me trataron de compensar en la retroalimentación de la obra tampoco importó, que luego con una sonrisa fingida me dieron "esas flores" tampoco. Ese día había salido mal, la rueda se había parado.
Si hoy escribo sobre este episodio de mi vida no es porque lo haya superado enteramente, sino porque tengo el estómago para plasmarlo por escrito, porque tengo la vaga idea de que la rueda puede volver a girar y encontrar aquello que no alcancé esa noche del 30 de marzo del 2006. Hay días en los que pregunto por mis flores, no porque tengan un valor material, sino porque ese día podré abrir mi corazón como lo hice esa noche.
Wednesday, November 07, 2007
Derribando a un sistema
Derribando un sistema
x SD
Un sistema es un ente sumamente complejo, puede constar de 2 o más entes entrelazados para una causa común.
Los sistemas pueden ser di diversos índoles, humanos, políticos, económicos, estructurales.
Los sistemas necesitan forzosamente tener una cabeza y un cuerpo. una parte que idee el procedimiento y otra que lo ejecute. La cabeza puede ayudar al cuerpo pero en teoría no pasa al revés.
Tenemos un sistema cualquiera y vamos a derrumbarlo, un castillo, por ejemplo.
Lo primero que hay que hacer es esperar a que el castillo se debilite... Puede ser por otras guerras, un asedio, una peste. O bien espera a que recién entre a un período de estabilidad tras un largo período de guerra
Para este ejemplo se supone que el agresor está en óptimas condiciones
Después comienza scon peuqeños ataques al azar, asegurándote que el sistema tenga varios frentes
después das un gran golpe en el punto más débil de tooodo el sistema
Si tu enemigo es fuerte, resistirá esta primera oleada de terror
Muy bien!! el sistema ha entrado en crisis, ahora cada vez que trate de hacer algo, los recursos se van a consumir al doble, los intentos de recuperación excesivamente desgastantes y lo mejor de todo, los forzosos períodos de descanso van a dañar al sistema.
es momento de no dejar ese frente principal y continuar con ataques diversos pero ¡ojo!
los ataques de tu enemigo son más fuertes que nunca. Un animgal en riesgo de muerte es muy peligroso e inestable.
Deja de atacar pero aparenta que lo haces, los golpes al vacío de tu enemigo te favorecen
Espera...
Da el tiro de gracia
---
Recuerda, esta es la mejor forma de colapsar un sistema y mucha suerte!!!!
x SD
Un sistema es un ente sumamente complejo, puede constar de 2 o más entes entrelazados para una causa común.
Los sistemas pueden ser di diversos índoles, humanos, políticos, económicos, estructurales.
Los sistemas necesitan forzosamente tener una cabeza y un cuerpo. una parte que idee el procedimiento y otra que lo ejecute. La cabeza puede ayudar al cuerpo pero en teoría no pasa al revés.
Tenemos un sistema cualquiera y vamos a derrumbarlo, un castillo, por ejemplo.
Lo primero que hay que hacer es esperar a que el castillo se debilite... Puede ser por otras guerras, un asedio, una peste. O bien espera a que recién entre a un período de estabilidad tras un largo período de guerra
Para este ejemplo se supone que el agresor está en óptimas condiciones
Después comienza scon peuqeños ataques al azar, asegurándote que el sistema tenga varios frentes
después das un gran golpe en el punto más débil de tooodo el sistema
Si tu enemigo es fuerte, resistirá esta primera oleada de terror
Muy bien!! el sistema ha entrado en crisis, ahora cada vez que trate de hacer algo, los recursos se van a consumir al doble, los intentos de recuperación excesivamente desgastantes y lo mejor de todo, los forzosos períodos de descanso van a dañar al sistema.
es momento de no dejar ese frente principal y continuar con ataques diversos pero ¡ojo!
los ataques de tu enemigo son más fuertes que nunca. Un animgal en riesgo de muerte es muy peligroso e inestable.
Deja de atacar pero aparenta que lo haces, los golpes al vacío de tu enemigo te favorecen
Espera...
Da el tiro de gracia
---
Recuerda, esta es la mejor forma de colapsar un sistema y mucha suerte!!!!
Monday, November 05, 2007
Novedades
Hola, me aproximo a mi último tramo del ciclo escolar (sin comentarios al respecto) y voy a poner un breve resumen de los últimos eventos.
1. Ya concluyó la primera temporada de la Ópera del Pordiosero y salió poca madre:

Aqui está un video para que se den una idea
2. hubo una fiesta de disfraces con motivo de la obra y bueno, digamos que no me mostré particularmente creativo.... felicidades a mr mario x su disfraz y a ramiro(a??)

3. mis hijos cumplieron años snif!!! (sorry no fotos)
4. la odisea de este semestre sigue pero creo que yo aqui le dejo... ahora... expando mis horizontes a facebook hihi...
5. Pendientes: estoy escribiendo algo decente para mi blogg, felicidades a los k presentaron en la muestra de talleres,
6. Frases del mes:
- Sonríe... mañana será peor
- Me frustro porque me va mal, me va mal porque no estudio, no estudio porque estoy frustrado
- Todo saldrá bien... ¿Cómo?.. Es un misterio :)
- Relax -o- visión
7. El dilema de D.A.M.M...!!!!
1. Ya concluyó la primera temporada de la Ópera del Pordiosero y salió poca madre:

Aqui está un video para que se den una idea
2. hubo una fiesta de disfraces con motivo de la obra y bueno, digamos que no me mostré particularmente creativo.... felicidades a mr mario x su disfraz y a ramiro(a??)

3. mis hijos cumplieron años snif!!! (sorry no fotos)
4. la odisea de este semestre sigue pero creo que yo aqui le dejo... ahora... expando mis horizontes a facebook hihi...
5. Pendientes: estoy escribiendo algo decente para mi blogg, felicidades a los k presentaron en la muestra de talleres,
6. Frases del mes:
- Sonríe... mañana será peor
- Me frustro porque me va mal, me va mal porque no estudio, no estudio porque estoy frustrado
- Todo saldrá bien... ¿Cómo?.. Es un misterio :)
- Relax -o- visión
7. El dilema de D.A.M.M...!!!!
Friday, October 26, 2007
De la caída del Señor del Caos
De la caída del Señor del Caos
SD
Han pasado dos años desde aquel funesto día en que dios quiso castigar al hombre y mi espada lo paró en seco. Todo comenzó una tranquila noche de verano en el templo budista en la cumbre de los siete caminos. En ese sacro lugar comenzó mi batalla personal por vivir, recuerdo la silueta en forma de ave que se me acercaba y me indicaba que el momento de luchar había llegado. Al principio me mostré escéptico, una figura de corazón solitario y débil como yo no podría de ninguna forma ser un guerrero, después acepté la proposición y esa vida comenzó.
Recuerdo que fue como despertar de un sueño, uno lago y profundo, del que jamás se termina uno de levantar. De lo primero que me di cuenta fue del tesoro que tenía entre mis manos, se trataba de algo tan valioso que debía ser protegido con el alma. Se trataba, o al menos así lo visualicé, de una orbe de luz con la promesa del mañana. A partir de ese día los ataques no de dejarían de llegar, las voces comenzaron a resonar en mi cabeza con la potencia de una legión. Todas con el mismo afán, poseer mi tesoro y robar mi alma.
Cada sombra enemiga cantaba la misma canción, la misma amargura, el mismo dolor. Era enemigo en mi propia casa y me convertí en fortaleza, los ataques no cesaron y comenzó la verdadera guerra. Yo no era una sombra, pero la penumbra era más grande que yo y fui oscuridad. Día y noche peleando con un mal que amenazaba con destruirme; entre más me sentía amenazado, con más fuerza oprimía el tesoro contra mi pecho hasta el día en que despertó.
Tenía la forma de una niña de unos ocho años, tenía un nombre, pensaba y me adoraba. Todas las noches lloraba su soledad y yo trataba de consolarla, no sabía que hacer. Los días que no me encontraba en el campo de batalla, permanecía en la fortaleza, temeroso que encontraran una debilidad, que las puertas cedieran o que cayeran las murallas. y así pasó el tiempo. Las sombras se multiplicaban, por cada una que destruía, veinte ocupaban su lugar hasta que yo mismo me convertí en sombra.
La desolación fue total y me oculté con mi tesoro en lo más oculto de la fortaleza, los muros crujían sonoramente al ritmo de los bronces de la capilla y fue entonces que lo encontré. En el calabozo más profundo se encontraban tres ataúdes firmemente cerrados. A penas puse pie en la celda y las cadenas cayeron. Para mi sorpresa dos se encontraban vacíos y el tercero contenía un ente que jamás debió de haber visto la luz del día.
Me llamó cobarde, traidor, estúpido, en menos de lo que viaja una idea había quebrado mi espíritu y mis ganas de combatir. Esa tarde mi tesoro no se encontraba conmigo. Mi vida fluyó rápidamente ante mis ojos y recordé quien era, mi pasado, presente y destino. Cuando llegué ya era muy tarde, la hermosa niña de mi corazón se encontraba en peligro, su templo quemado y dos lágrimas rodaban por sus mejillas. Con toda mi furia arremetí contra la criatura y esta respondió confiadamente mis ataques, no era un rival digno.
Con todas mis fuerzas le di un golpe que nos sacó del templo de mi niña y nos arrojó a un limbo donde no había tiempo, espacio ni nada que nos pudiera asegurar que existíamos. El fluir de memorias, experiencias y todo tipo de caos que había en ese lugar me permitieron ponerme a la par del enemigo que amenazaba a mi tesoro. Fueron dos, o tres, no sé bien, pero mis heridas eran significativas contra las de mi enemigo cuando una luz se abrió cerca de nosotros; la salida había aparecido.
Sonrío amargamente y entendí que su propósito era la destrucción, no sólo mía, sino de los últimos sobrevivientes de todo el mundo. Mi corazón era la puerta y mi tesoro la clave del mañana. La última frontera tenía que ser protegida a toda costa, incluso del lado destructivo del creador. Yo perdí aquella tarde porque hice lo que tenía que hacer, sacrifiqué mi voluntad y todo lo que sentía en un único instante, un sólo golpe final. El resplandor destruyó todo lo que había a mi rededor y por un instante dejé de existir.
El tiempo ha pasado y las heridas no sanan, de alguna forma, no he realmente salido adelante. No me importa mucho, ya llegará el tiempo. Los recuerdos de ese día siguen siendo confusos. Me volví un forastero en mi propio hogar, el agua dejó de saber fresca y los días se tornaron grises. Algunos demonios vinieron en forma de sonidos, palabras susurrando ansiedades. Así como todas guerras cesaron un día, todas las voces callaron una tarde, dándome una promesa de vida.
Las heridas arden al más leve soplo del viento y sé que no se curaran, la ansiedad en mi pecho, mi tesoro dormido, su majestad descansando en su prisión de mármol esperando el momento oportuno para atacarme y atravesar el umbral. Sólo espero que no sea muy tarde para darle vida a esa pequeña luz en mi alma. Y que el mundo tenga una oportunidad una vez que yo haya caído.
SD
Han pasado dos años desde aquel funesto día en que dios quiso castigar al hombre y mi espada lo paró en seco. Todo comenzó una tranquila noche de verano en el templo budista en la cumbre de los siete caminos. En ese sacro lugar comenzó mi batalla personal por vivir, recuerdo la silueta en forma de ave que se me acercaba y me indicaba que el momento de luchar había llegado. Al principio me mostré escéptico, una figura de corazón solitario y débil como yo no podría de ninguna forma ser un guerrero, después acepté la proposición y esa vida comenzó.
Recuerdo que fue como despertar de un sueño, uno lago y profundo, del que jamás se termina uno de levantar. De lo primero que me di cuenta fue del tesoro que tenía entre mis manos, se trataba de algo tan valioso que debía ser protegido con el alma. Se trataba, o al menos así lo visualicé, de una orbe de luz con la promesa del mañana. A partir de ese día los ataques no de dejarían de llegar, las voces comenzaron a resonar en mi cabeza con la potencia de una legión. Todas con el mismo afán, poseer mi tesoro y robar mi alma.
Cada sombra enemiga cantaba la misma canción, la misma amargura, el mismo dolor. Era enemigo en mi propia casa y me convertí en fortaleza, los ataques no cesaron y comenzó la verdadera guerra. Yo no era una sombra, pero la penumbra era más grande que yo y fui oscuridad. Día y noche peleando con un mal que amenazaba con destruirme; entre más me sentía amenazado, con más fuerza oprimía el tesoro contra mi pecho hasta el día en que despertó.
Tenía la forma de una niña de unos ocho años, tenía un nombre, pensaba y me adoraba. Todas las noches lloraba su soledad y yo trataba de consolarla, no sabía que hacer. Los días que no me encontraba en el campo de batalla, permanecía en la fortaleza, temeroso que encontraran una debilidad, que las puertas cedieran o que cayeran las murallas. y así pasó el tiempo. Las sombras se multiplicaban, por cada una que destruía, veinte ocupaban su lugar hasta que yo mismo me convertí en sombra.
La desolación fue total y me oculté con mi tesoro en lo más oculto de la fortaleza, los muros crujían sonoramente al ritmo de los bronces de la capilla y fue entonces que lo encontré. En el calabozo más profundo se encontraban tres ataúdes firmemente cerrados. A penas puse pie en la celda y las cadenas cayeron. Para mi sorpresa dos se encontraban vacíos y el tercero contenía un ente que jamás debió de haber visto la luz del día.
Me llamó cobarde, traidor, estúpido, en menos de lo que viaja una idea había quebrado mi espíritu y mis ganas de combatir. Esa tarde mi tesoro no se encontraba conmigo. Mi vida fluyó rápidamente ante mis ojos y recordé quien era, mi pasado, presente y destino. Cuando llegué ya era muy tarde, la hermosa niña de mi corazón se encontraba en peligro, su templo quemado y dos lágrimas rodaban por sus mejillas. Con toda mi furia arremetí contra la criatura y esta respondió confiadamente mis ataques, no era un rival digno.
Con todas mis fuerzas le di un golpe que nos sacó del templo de mi niña y nos arrojó a un limbo donde no había tiempo, espacio ni nada que nos pudiera asegurar que existíamos. El fluir de memorias, experiencias y todo tipo de caos que había en ese lugar me permitieron ponerme a la par del enemigo que amenazaba a mi tesoro. Fueron dos, o tres, no sé bien, pero mis heridas eran significativas contra las de mi enemigo cuando una luz se abrió cerca de nosotros; la salida había aparecido.
Sonrío amargamente y entendí que su propósito era la destrucción, no sólo mía, sino de los últimos sobrevivientes de todo el mundo. Mi corazón era la puerta y mi tesoro la clave del mañana. La última frontera tenía que ser protegida a toda costa, incluso del lado destructivo del creador. Yo perdí aquella tarde porque hice lo que tenía que hacer, sacrifiqué mi voluntad y todo lo que sentía en un único instante, un sólo golpe final. El resplandor destruyó todo lo que había a mi rededor y por un instante dejé de existir.
El tiempo ha pasado y las heridas no sanan, de alguna forma, no he realmente salido adelante. No me importa mucho, ya llegará el tiempo. Los recuerdos de ese día siguen siendo confusos. Me volví un forastero en mi propio hogar, el agua dejó de saber fresca y los días se tornaron grises. Algunos demonios vinieron en forma de sonidos, palabras susurrando ansiedades. Así como todas guerras cesaron un día, todas las voces callaron una tarde, dándome una promesa de vida.
Las heridas arden al más leve soplo del viento y sé que no se curaran, la ansiedad en mi pecho, mi tesoro dormido, su majestad descansando en su prisión de mármol esperando el momento oportuno para atacarme y atravesar el umbral. Sólo espero que no sea muy tarde para darle vida a esa pequeña luz en mi alma. Y que el mundo tenga una oportunidad una vez que yo haya caído.
Saturday, October 20, 2007
La ópera del pordiosero I
Hola!!!! ya por fin ha llegado la hora de subir al escenario y permitir que el show empiece.... Por eso mis queridos lectores quedan todos cordialmente a ver la ópera del pordiosero, la historia-sátira de una ciudad luchando por sobrevivir a la ola de la revolución industrial y por supuesto la reestructuración de los sindicatos mafiosos... Una historia donde la razón no tiene nada de razón y donde la justicia es negocio...
Los espero!!!!!

________
PD: Creo que este mes he abandonado mi blogg un poco mas que de costumbre y creo que esto va a continuar pero pasando noviembre espero escribir más seguido... por cierto ya estoy trabajando en mi siguiente obra....
Los espero!!!!!

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PD: Creo que este mes he abandonado mi blogg un poco mas que de costumbre y creo que esto va a continuar pero pasando noviembre espero escribir más seguido... por cierto ya estoy trabajando en mi siguiente obra....
Monday, October 08, 2007
Comenten
Hola, agradezco las visitas pero realmente me gusta leer los comentarios sobre mi blogg. Por eso decidí resolver la situación RADICALMENTE
Saturday, September 29, 2007
29 septiembre
Un día normal como cualquier otro, la música de Mozart en el fondo de mi computadora, una botella de coca cola tirada en el piso, un vaso de leche a medio tomar, uno de agua seco; también hay una calculadora regada en algún sitio, un libro rayado, una libreta abandonada. A lo lejos se escucha el bochito que va de paseo mientras que alguien en la cocina se prepara algo de comer, sube las escaleras y se pierde de mis sentidos. Nada de especial hay en este día, salvo que estoy a tres días de un difícil examen y que me falta mucho por estudiar.
Toco el vaso semivacío a mi lado y comienzo a frotarlo al ritmo de la música intentándole robar una nota de silencio. Mi mente se pierde en los objetos que tengo enfrente, me encuentro entonces sentado en un parque. Es de noche, tengo frío, mucho miedo, un extraño sentimiento de soledad invade mis sentidos y entonces lo recuerdo. Fue un día como hoy hace más o menos dos años, me encontraba hospedado en una casa de asistencia cuando me entró una repentina ansia de salir a caminar y de pronto me encontré parado en el mismo lugar donde estaba yo hoy.
Cada paso que daba era exactamente igual al anterior, el mismo pavor y un paso a la vez recordando cada sensación de aquella noche. Llegué a mi punto crítico, fue entonces que lo vi, mi yo de hace dos años, andando a un trote cada vez más despacio hasta desfallecer. Los árboles torcidos a los que intentaba aferrarse y las lágrimas en sus ojos. Pobre chico, se sentía tan desesperado, tan solo, ni un alma lo suficiente cerca como para ayudarle. La locura encarnada, yo.
Ahí sigue mi vaso de agua, Mozart tocando su réquiem para mí y la insípida luz de la lámpara iluminando mis manos tecleando sobre la computadora. Preguntándome sobre la serie de eventos que me condujeron desde ese instante hasta hoy, de lo bueno, lo malo y de aquello que no fue. Veo una vez más mi mano y me pregunto si el giro de la muñeca fue el correcto y no al revés, es decir, ¿Estoy luchando por seguir mi propio camino o es éste el que me conduce en una senda de duda?
Finalmente creo que una vez más estuve ahí, contemplándome, viviendo por un instante la misma circunstancia. Tomando una bocanada de aire y con una sonrisa, aceptando seguir un nuevo y desconocido camino. Bebo el último sorbo de leche, cierro la computadora y me voy a dormir mientras espero el amanecer.
_____
Hey chequen mi blogg, tiene cosas interesantes, algunos postos son realmente buenos
sigo en contacto
Toco el vaso semivacío a mi lado y comienzo a frotarlo al ritmo de la música intentándole robar una nota de silencio. Mi mente se pierde en los objetos que tengo enfrente, me encuentro entonces sentado en un parque. Es de noche, tengo frío, mucho miedo, un extraño sentimiento de soledad invade mis sentidos y entonces lo recuerdo. Fue un día como hoy hace más o menos dos años, me encontraba hospedado en una casa de asistencia cuando me entró una repentina ansia de salir a caminar y de pronto me encontré parado en el mismo lugar donde estaba yo hoy.
Cada paso que daba era exactamente igual al anterior, el mismo pavor y un paso a la vez recordando cada sensación de aquella noche. Llegué a mi punto crítico, fue entonces que lo vi, mi yo de hace dos años, andando a un trote cada vez más despacio hasta desfallecer. Los árboles torcidos a los que intentaba aferrarse y las lágrimas en sus ojos. Pobre chico, se sentía tan desesperado, tan solo, ni un alma lo suficiente cerca como para ayudarle. La locura encarnada, yo.
Ahí sigue mi vaso de agua, Mozart tocando su réquiem para mí y la insípida luz de la lámpara iluminando mis manos tecleando sobre la computadora. Preguntándome sobre la serie de eventos que me condujeron desde ese instante hasta hoy, de lo bueno, lo malo y de aquello que no fue. Veo una vez más mi mano y me pregunto si el giro de la muñeca fue el correcto y no al revés, es decir, ¿Estoy luchando por seguir mi propio camino o es éste el que me conduce en una senda de duda?
Finalmente creo que una vez más estuve ahí, contemplándome, viviendo por un instante la misma circunstancia. Tomando una bocanada de aire y con una sonrisa, aceptando seguir un nuevo y desconocido camino. Bebo el último sorbo de leche, cierro la computadora y me voy a dormir mientras espero el amanecer.
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