Monday, November 13, 2006

Aquel día traté de salvar al mundo, pero el mundo me salvó a mí

Aquel día traté de salvar al mundo, pero el mundo me salvó a mí
SD
Que día, hoy no me quise levantar, y tenía toda la razón, fue un día de la cachetada. Pero empezaré por el principio.
Empezó todo a la media noche, el brillo de la luna caía sobre mi rostro. Las cortadas de las batallas del día anterior ardían como el demonio al rozar el viento sobre mi piel. En definitiva, deseaba no despertarme cuando rompiera el sol rompiera el alba. Quería dormir, no podía.
Invariablemente llegó el momento menos deseado. A lo lejos apareció un ave mensajera. Su aura mostraba mal augurio. Tomé mi arma, me cubrí con las toscas telas que hacían de camisa y me calcé las sandalias.
En el norte del reino había un punto rojo, hora de actuar. Tomé la senda del viejo a través del bosque. Apenas podía respirar, la neblina estaba muy densa. Mis pies ardían de las largas jornadas que había pasado a través de los rojos montes del desierto los días anteriores.
Después de mucho andar llegué a donde la crisis estaba naciendo. Grande fue mi sorpresa al encontrarme en un cementerio enemigo. Esto en sentido figurado, ahí estaban en formación mis grandes rivales del pasado, confabulando, listos para atacar. Me paré erguido, alcé la mirada, coloqué mi arma en posición de ataque.
Fue demasiado rápido. El tiempo se congeló y la tierra misma intervino; surgieron del suelo fuerzas que paralizaron a mis contrincantes y a mi mismo. Aquella tarde no se derramó una gota de sangre. La gran batalla estaba ante mis ojos y ninguno de los actores podía empezar a luchar.

1 comment:

Magus said...

cuando rompiera el sol rompiera el alba
Eso rima dentro de tu cuento y la rima en un texto narrado normalmente no suena bien cuando todo lo demás no está rimado.

Tomé la senda del viejo a través del bosque.
¿Qué viejo?

Grande fue mi sorpresa al encontrarme en un cementerio enemigo. Esto en sentido figurado
Fíjate en el punto ¿esto serían dos oraciones o sólo una?

Desde que llega a un cementerio enemigo me imagino que sus enemigos estaban muertos, cuando el tiempo se detiene me imagino al guey agarrando su espada en posición de ataque frente a un montón de cadaveres, lo que explica por qué no se derrama ni uan gota de sangre, pero no estoy seguro si es lo que habías pensado tú.

Está chido el cuento, estás metiendole realismo mágico con la detención del tiempo, eso de jugar con el tiempo está muy bien!