Monday, October 23, 2006

wala!!!!

Bueno, yo se que mis ultimas entradas han sido un tanto aburridas, la verdad no he andado tan inspirado como podria parecer pero la neta no puedo hacer nada, a veces asi es la vida, excepto quiza decir que ando medio enamorao por ahi :D ..... omitire mas comentarios al respecto. Hoy parece como si el semestre se acabara de reiniciar, por lo que comenzare posteando varias cosas.

Primero que nada un cuento que me gusto mucho que escribi yo.

El lamento del Ocaso
SD

No sé cuánto tiempo más pueda aguantar la situación, me persigue la bestia. No puedo seguir adelante. Me va a atrapar. Después de mucho huir logro encontrar una forma de escapar de esta prisión que por mucho tiempo mantuvo encerrada a la bestia y recuerdo cómo sucedió esto.
Yo estuve presente cuando capturamos a la bestia. Recuerdo su rostro húmedo y su mirada ausente, la desesperación de sus palabras. Lo sometimos sin escrúpulo alguno, y helo aquí, despertando de su letargo.
Acabo de dejar el centro de la galaxia, lugar de reunión de las fuerzas más extrañas del universo y antigua prisión de la bestia. Ahí yacen seres cómo yo, víctimas de la furia de la criatura.
La arrogancia de mi especie nos trajo a este punto, destrozamos todo aquello que pudiera competir con nuestro intelecto y poder. Lo que no usamos lo destruimos. Bebimos el néctar de la inmortalidad. Y nos ufanamos de nuestro dominio de la existencia. Encerramos a la bestia.
Esta nave es en este momento mi único refugio, mi alma se refleja en el témpano interior de esta estructura, las imágenes de ese lejano día recorren indefinidamente mi mente. El sol estaba en su esplendor aquella tarde, mi mirada se perdía en el horizonte. Pensaba fijamente en la bestia, las palabras que debía pronunciar, la actitud que debía tomar y lo más importante, hacer resaltar el orgullo de los míos sobre aquel ser. Este colosal en el que espero mi fatídico destino fue alguna vez la nave insignia que apresó a la bestia.
La pesadumbre de quien ha vivido demasiado cae sobre mis hombros. Me aproximo a un planeta, eso creo, la silueta es negra, no puedo distinguir bien de que se trata. La superficie parece arder, me he perdido en algún planeta cerca de algún sol. No, los sensores indican que este planeta es mi lugar de origen, no es posible, la bestia ya estuvo aquí. Mis ojos son dos desiertos y sin embargo siento las mejillas corroídas.
La nave sigue su camino, no hay remordimiento alguno, el espacio se torna un cementerio, voy directo a la horca, es tiempo de morir.
Un destello de esperanza surge ante mis ojos, las estatuas desaparecen una a una conforme avanzo, el rastro de la bestia se disipa a medida que avanzo. El combustible de mi nave se agota también, necesito encontrar un planeta donde abastecerme, salir de ahí, buscar sobrevivientes y rebelarnos contra el monstruo.
Así se debió de haber sentido la bestia al momento de haberla capturado hace tantos lustros, este inhóspito lugar es ahora mi última esperanza, no es un plan, solo una esperanza a la que me aferro con todas mis fuerzas. Comienzo a explorar, no hay ninguna señal de que el haya estado aquí, ningún cadáver, nada, absolutamente nada.
He dejado mi nave muy atrás, todo a mi rededor se ve amarillo, no puedo abrir más los ojos, estoy débil
Me despierto confundido en un hermoso lugar, todo ha sido un sueño, la prisión, la bestia, el escape. Contemplo el cielo tratando de descifrar el enigma de lo que me rodea. La bestia tiene que estar muy cerca de aquí. Tal vez pueda estar seguro aquí, entre las hierbas. Tengo miedo pero fijo mi mirada en el horizonte buscando un vestigio de vida. Escucho un murmullo, estoy temblando, no se que hacer, me lamento. Salta un conejo hacia mí.
Hay un árbol grande enfrente del lugar donde estoy, si me acerco un poco, si extraigo fuerza de él, si escapo de él. Mis piernas no se mueven, el miedo paraliza mis sentidos. Regresa a mí la imagen de la bestia acorralada, me siento en su lugar. Las imágenes vienen a mí en un torbellino, de pronto estoy ante el árbol.
Este es mi fin, es inevitable. Veo una sombra, el silbido del viento entona una canción prohibida y escucho la triste verdad.
Una vez más estoy en el planeta del encuentro, lugar de mis antepasados, aquí todo empezó a tener sentido y es aquí donde todo acaba. Soy menos de lo que fui, estoy indefenso ante la bestia. Espero que esto sea rápido. Estúpida ilusión.
Deseo estar con alguien mayor, alguien a quien reclamar, escucho el crujir de mis puños ante la bestia. El suelo se tiñe del amargo sabor de mi derrota. Estoy condenado. _Perdóname padre que he pecado.
Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y aquéllos fueron el crepúsculo y la mañana del noveno día.

...



Ahora, la super segunda novedad, despues de tres largos meses de mucho sufrir yo, no no es cierto, logré, con esfuerzo, coraje, paciencia, castidad, templanza (ya bajale), acabar un cuadro que titulo,


El horizonte. SD






y bueno hay todavia mas noticias como la que ya tengo cuñada, estoy por terminar mi mural y etcetera...

hasta el proximo post

1 comment:

Magus said...

Quedó muy chido tu cuento, mucha suerte en el borrego, espero que ganes algo!

Y por tu mural, está un poco impresionista. Regularmente pintabas cosas menos abstractas, no? pero te quedó bien chido.